Periko

Periko

Hay en la vida del artista peruano Pedro Almeida —Periko— dos frases que lo marcan de manera indeleble: “Eso es lo tuyo” y “Esto es lo mío”…

La primera se la dijeron en circunstancias muy especiales. Fue cuando más o menos a sus 14 años de edad hizo en la escuela su primer test de vocación profesional: “Eso es lo tuyo, vas a ser artista”. Enseguida se lo corroboraron sus padres, en su casa, cuando él les informó que pretendía ser músico. En ambos casos Periko respondió rápido: “Esto es lo mío”.

Consecuente con tal pronunciamiento su familia le ofreció todo su apoyo, motivándolo para que fuera el mejor músico, el mejor cantante y el mejor compositor posible. Por eso lo enrolaron en una escuela de música, donde él se sintió como el ser humano más feliz del mundo.

Y aunque le dedicó a la escuela toda su energía en ese momento pensó que sólo era un “hobby”, una forma de divertirse y divertir a los demás, especialmente durante los fines de semana, tocando su guitarra y eventualmente cantando lo que él mismo escribía: “Así empezó todo, como jugando. Ya escribía mis primeras canciones para mí mismo; las grababa en cassette y luego las borraba, porque siempre he sido muy perfeccionista. Me gustan las cosas bien hechas, no hechas a la mitad”.

Así vivió su transición hacia el profesionalismo, tocando y cantando, generalmente ‘covers’, para los amigos y para los parientes… hasta que unos dos años después, ya más crecido y más resuelto, decidió que sólo iba a cantar sus propias composiciones.

Poco después, junto a su amigo Luigi, con quien escribía “mañana, tarde y noche”, forma el dúo Son Dos. Transcurre el año 1998. La época de la tecno-cumbia en el Perú. Juntos graban un primer demo; y más adelante, viajan a Chile.

Dos años después regresan a Lima y Periko inicia su carrera de solista haciendo frecuentes viajes a Filadelfia, Estados Unidos, la ciudad donde se han radicado sus padres, a quienes informa de sus logros mostrándoles recortes de periódicos con las reseñas de sus primeras actuaciones.

Todavía establecido en Lima, viaja a la Argentina y participa en un concurso donde queda entre los semifinalistas. Allí conoce a Jon Secada, quien, apreciando sus facultades como ‘cantautor’, le sugiere que pruebe suerte en Estados Unidos; y así, por fin, el año 2006, “después de vender todo, departamento y carro”, la familia se reunifica cuando Periko decide vivir en Filadelfia, adonde llega con sus ilusiones y con su música asegurándole a sus padres que “esto es lo mío”.

Fue una experiencia “muy fuerte”, ya que en esa ciudad nadie lo conocía y se vio obligado a “comenzar de cero”. Contra su voluntad hizo una pausa en su carrera musical y empezó a trabajar como obrero de la construcción, período que, sin embargo, lo inspiró para acometer su próximo desafío, el actual.

Sus botas, sus guantes de seguridad y su casco pertenecen a una etapa superada. Porque el “ahora mismo” de Periko tiene un nombre parecido pero una forma muy distinta. Se llama “Construyendo Sueños”. Y es el título de un disco. Su primera grabación totalmente hecha en Estados Unidos.

“Lo hice a mucha honra, después de haberme dado a conocer localmente y dar uno que otro conciertito, una vez que ya me había acostumbrado al ritmo del país. Incluso me llamó una cadena de televisión para hacer un reportaje sobre mi vida, la vida de un peruano en Filadelfia”, recuerda Periko, jactándose de “trabajar muy duro” para lograr sus objetivos, por lo cual en diciembre del 2008 decide seguir probando suerte, pero en Miami.

Convertido en un buen amigo y camarada de otro afiliado de SESAC Latina, Chris Syler , y listo para hacer el lanzamiento de su disco “Construyendo Sueños”, Periko siente que ahora sí está asumiendo su carrera de compositor al comenzar a escribir también para otros artistas y abrir Periko Latin Publishing, su propia editorial.

Dentro de la onda latin pop con una cierta influencia ‘chill out’ que lo define, con arreglos en que intervienen instrumentos latinos como la percusión, las guitarras acústicas y el acordeón colombiano, su disco trae un total de 10 canciones, todas compuestas por él mismo.

Además, comienza a dársele la posibilidad de que sus creaciones sean grabadas por artistas de reggaetón aunque manteniendo el característico toque romántico y alegre que predomina en sus letras. Junto con eso prepara la que pudiera ser una gira internacional que lo llevaría a Puerto Rico, Colombia y, de regreso una vez más, a su país que tanto añora.

Periko, con ‘K’ porque tiene más sonoridad que la ‘C’, nació en Lima, Perú, el 31 de diciembre de 1977, “entre las once y las doce, mediodía, en vísperas del Año Nuevo”.

Profundamente comprometido con su doble oficio de autor y de cantante, cada vez que le preguntan qué es la música para él, convincente y sin vacilar un solo instante, siempre responde en tono categórico: “Esto es lo mío”.






Regístrese ahora para recibir noticias de SESAC Latina!




La organización de derechos de ejecución pública más innovadora y de mayor crecimiento en Estados Unidos y Puerto Rico.